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24 de enero de 2018

[opinión] El bitcoin en la geopolítica / Wim Dierckxsens y Walter Formento

Wim Dierckxsens y Walter Formento

Introducción

(fragmento)

Con la llegada de la cripto-moneda, la amplitud del sistema monetario se ha ampliado de manera notoria. La historia económica nos enseña que el dinero no necesariamente es emitido por los gobiernos, que emiten dinero fiduciario como el dólar, el euro, etc. Los bancos centrales también emiten moneda mediante la creación de deuda, que se multiplica a través de los bancos comerciales y el sistema de reserva fraccionaria . Tampoco hace falta pedir el dinero prestado exclusivamente en los bancos existentes, ni precisa que cada forma de dinero ha de satisfacer los mismos requisitos. En otras palabras, es posible que diferentes formas de dinero cumplan diferentes funciones.

El Dinero al fin de cuentas es una decisión de “construcción social” , no natural ni de ninguna deidad, y con diferentes construcciones sociales hay diferentes formas de dinero con funciones distintas. Bitcoin también es una forma de dinero fiduciario, es decir, no tiene respaldo en la economía real. Es una forma de dinero digital que suele usarse más para grandes transferencias. Su función como dinero es más como valor de reserva o atesoramiento que como medio de intercambio.

A menudo vemos el dinero como un valor neutral e incluso apolítico, sin embargo toda forma de dinero es una construcción social y con ello también expresión de valores e intereses económico-sociales y de poder. El dinero en general y el dólar en particular, expresa Charles H. Smith, se crea y se distribuye desde la cúpula del poder económico mundial. Esta construcción social organiza y viabiliza la acumulación de riqueza y poder a favor de EUA en general y de la élite financiera transnacional en particular.

El consenso “social” privado que está detrás del Bitcoin escapa en buena medida a la anterior construcción social gubernamental o bancaria y con ello constituye una oportunidad para generar cambios en los poderes o generar incluso otros nuevos. El Bitcoin fue anunciado como como una moneda virtual independiente de cualquier gobierno o autoridad centralizada. Su fuerza radica en que permite realizar transacciones más o menos anónimas y que está fuera del alcance del sistema fiscal de los gobiernos y por lo tanto, no puede ser confiscado por los gobiernos de los estados, o sea un El-dorado para los paraísos fiscales. Al escaparse a todo control gubernamental y operando sin límite de fronteras la cripto-moneda tiene la potencialidad de operar por sobre el poder de los gobiernos elegidos y de imponerse eventualmente a ellos.

Bitcoin se caracteriza por ser una red descentralizada que no está respaldada por ningún gobierno o banco central y cada transacción requiere algún trabajo para registrarlo en la historia de todas las transacciones y que tiene cierto costo. Tal trabajo que es realizado para impedir que un mismo Bitcoin sea utilizado varias veces. En cada transacción, los registros digitales – resúmenes criptográficos- se agrupan en bloques, vinculándose posteriormente de manera cronológica en una cadena de complejos algoritmos matemáticos, proceso llamado hashing. Este proceso es llevado adelante por numerosas computadoras o nodos distribuidos en distintas partes del globo, que corroboran la validez de la respuesta, dotando a cada bloque de una exclusiva firma digital, manteniendo los datos seguros.

Todos los nodos que integran la red, intercambian información sobre una red eventualmente no confiable y potencialmente comprometedora. Es preciso señalar que, incluso si el consenso de la red “privada” de Bitcoin juzga de ilegal una determinada transacción, esta queda registrada como tal. Las redes criminales que creen que son transacciones anónimas se equivocan en este sentido. Bitcoin, al igual que otras cripto-monedas, se sustenta en la tecnología blockchain, semejante a un gran libro digital contable, público y distribuido, en el que queda registrada la historia de todas las transacciones, y es difícilmente falsificable. Solo puede ser actualizado a partir del consenso de la mayoría de participantes del sistema y, una vez introducida, la información nunca puede ser borrada.

Los chips de Circuitos Integrados de Aplicación Específica (ASIC, por sus siglas en inglés) constituyen un hardware especializado para la ´minería´ Bitcoin. Está creada exclusivamente para resolver los bloques de problemas matemáticos Bitcoin. A medida que aumenta el trabajo de ´minería´, el precio de la cripto-moneda se eleva y, con el transcurrir del tiempo, aumenta así el costo del hardware para la minería de Bitcoin (ASIC). Conforme se incrementa la dificultad de los problemas a resolver para garantizar la seguridad, el costo del hardware para la ´minería´ Bitcoin aumenta también.

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"El bitcoin en la geopolítica", artículo de Wim Dierckxsens y Walter Formento.

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