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Costa Rica después de la transición

• Wim Dierckxsens es doctor en ciencias sociales de la Universidad de Nimega, Holanda y tiene un postgrado en demografía de la Sorbonne de París, fue funcionario de las Naciones Unidas en este campo, ha sido asesor de la Confederación de Cooperativas del Caribe y Centroamérica, y es profesor invitado de las universidades de Valencia, Sevilla y Granada

Costa Rica después de la transición demográfica

Quién cuidará las próximas generaciones de adultos mayores

Wim Dierckxsens*

Introducción

Las categorías de ´vida media´ y ´capacidad de reemplazo´, se derivan de la demografía. La transición demográfico ( el paso de una situación de altas tasas de mortalidad y natalidad a bajas) que ha tenido lugar durante el último siglo, ha desembocada en una incapacidad de reemplazo generacional. Hasta finalizar la segunda guerra mundial la principal preocupación demográfica fue la pérdida de vida. Al descender luego la mortalidad de manera más o menos generalizada en los países periféricos, la preocupación era el fuerte crecimiento de la población en dichos países. Al descender en las últimas décadas la fecundidad, de manera más o menos generalizada, la preocupación principal de hoy es la creciente incapacidad de reemplazo de las generaciones a través del tiempo. Esta incapacidad de reemplazo no solo se da en los países centrales, sino también en las ex repúblicas socialistas en general, se da de manera acelerada en los países emergentes como China y los Tigres Asiáticos, pero se da incluso en Costa Rica.

Las sociedades sin capacidad de reemplazo generacional en primer término se envejecen más conforme pase el tiempo. La incapacidad de reemplazo generacional consiste en que los adultos jóvenes en edad reproductiva tiene cada vez menos hijos. Cuando en una población las mujeres tienen en promedio menos de una hija (en promedio menos de dos hijos) habrá incapacidad de reemplazo generacional. La base de la pirámide de la población se hace cada vez más angosta. No son, en otras palabras, las generaciones mayores con su mayor expectativa de vida la causa última del envejecimiento de una población, sino el menor número de hijos por mujer. A mediano plazo la incapacidad de reemplazo incluso tiende a tasas de mortalidad superiores a las de natalidad y la población tiende entonces a decrecer. Lo anterior ya está pasando en muchos países centrales y pronto sucederá también en Costa Rica. No pasará mucho tiempo para que los países centrales más envejecidos y con crecimiento negativo serán considerados países países inviables.

Hoy en día el envejecimiento de la población a menudo se atribuye al aumento en la esperanza de vida. Las personas adultas mayores viven cada vez más tiempo. Se busca posponer incluso la edad de pensionarse como la solución. Lo anterior pueda solucionar la disminución relativa de la población en edad inactiva y sostener activos a los adultos mayores, siempre y cuando los mismos consigan (mantener) un empleo. En vez de brindar una solución al problema, la medida es de corto plazo y sirve para sostener el sistema de

pensiones, pero de ninguna manera revertíra la incapacidad de reemplazo generacional y por lo tanto tampoco el problema en la base.

Las migraciones hacia los países con un crecimiento negativo son una forma de reemplazo de generaciones y un sustituto de la reproducción humana. Las migraciones, al tratarse generalmente de personas relativamente jóvenes, podrán brindar un relevo generacional por un tiempo pero no resuelve el tema de la capacidad de reemplazo en su raíz, como veremos.

1. La capacidad de reemplazo generacional y su impacto en el envejecimiento

La población mundial alcanzó en 2011 los siete mil millones de habitantes. En 2050 alcanzará, según la proyección (media y más probable) de las Naciones Unidas, más de nueve mil millones de seres humanos, es decir, un crecimiento de casi 30% en cuarenta años. La tasa global de fecundidad (el número medio de hijos por mujer) a nivel mundial, fue de 2.56 en 2010. Se proyecta que en 2050 el número medio de hijos por mujer en el mundo será de 2.05. Para garantizar la capacidad de reemplazo generacional precisa que en promedio las mujeres tengan 1.05 hijas durante su vida reproductiva para poder ser reemplazadas como generación. Esto bajo el supuesto de un patrón de mortalidad baja. Valores por debajo de 2.1 hijos por mujer reflejan un grado de incapacidad de reemplazo y cuanto menor sea esta cifra tanto más grave dicha incapacidad de reemplazo. Con una mortalidad más elevada (como en los países subsaharianas) el número medio de hijos por mujer ha de ser por lo tanto también más elevado para garantizar la capacidad de reemplazo.

Lo anterior significa que la capacidad de reemplazo generacional a escala mundial ya no está garantizada a partir de 2050 e incluso ya antes de esa fecha. Sin dicha capacidad de reemplazo, es cuestión de tiempo para observar un crecimiento negativo de la población. Con un promedio de 2.2 hijos por mujer, la estructura por edad de una población ya no tendrá la forma de una pirámide como antes, sino se asemeja a un cilindro, como puede verse en las figuras de abajo para la población mundial.

Gráfico 1: Pirámide de la población mundial en 1998 y 2050

1998 2050

Fuente: Naciones Unidas, División de Población, Departamento de Asuntos Económicos y
Sociales http://www.popin.org/pop1998/9.htm

Una situación de incapacidad de reemplazo generacional no implica inmediatamente un crecimiento natural o vegetativo negativo de la población. Lo anterior se debe al efecto de la estructura por edad y sexo existente. Una piramide de población refleja, básicamente, la historia pasada de una fecundidad más alta. Una tasa global de fecundidad inferior a 2.1 hijos por mujer puede ser compensada mientras las generaciones en edad fertil se encuentren relativamente sobrerepresentadas en la pirámide poblacional. Esta representación puede ser fomentada de manera artificial incluso mediante flujos inmigratorios. Con una estructura poblacional rejuvenecida por flujos migratorios, el número de nacimientos por mil habitantes, o sea, la tasa bruta de natalidad, resulta relativamente elevada.

Gráfico 2:

Hoy en día, de los 225 países y regiones registradas en el mundo 114, es decir, más de la mitad muestran tasas globales de fecundidad inferiores al 2.2 hijos por mujer. Ninguno de los países centrales tiene más de 2.2 hijos por mujer, ni un gigante emergente como China.

Lo anterior quiere decir que actualmente ninguno de los países centrales tiene capacidad de reemplazo generacional. Si consideramos un promedio de 2.5 hijos por mujer necesario para garantizar la capacidad de reemplazo en países periféricos con patrones de mortalidad aún elevadas, tenemos que 137 de un total de 225 países en el mundo (61%) ya no alcanzan la capacidad de reemplazo generacional. En otras palabras, la idea de la amenaza de una población galopante de la segunda mitad del siglo XX de pronto se está convirtiendo más bien en la actual procupación por poblaciones que tienden a desaparecer.

En ausencia de interferencias en el sexo de los nacimientos, se observa que en la población humana nacen en promedio 104 a 105 varones por cada 100 mujeres. Sin embargo, las políticas de población de nuestros tiempos, como la política china de tener un solo hijo introducida desde 1979 y la preferencia popualr de tener al menos un varón, han cambiado este ritmo natural de manera dramática. El censo de poblacción de 1982 ya mostró en China un promedio de 109 varones sobre cada 100 niñas nacidas. En 1995 este índice ya era de
116. En el año 2000 ya nacieron 120 varones por cada 100 mujeres chinas (Nicolas
Eberstadt, “Four surprises in global demography”, julio de 2004).

El desbalance por genero en China, que se puede observar en el gráfico abajo, no solo altera seriamente el ´mercado matrimonial´ de este país, sino también complica la capacidad de reemplazo generacional de manera particular. Para garantizar la capacidad de reemplazo generacional en China, el número medio de hijos requerido por cada mujer (en minoría) ya exigiría un promedio 2.7 hijos por mujer. De no cambiar la política, la consecuencia no solo sería un proceso de envejecimiento sin precedente en la historia moderna de China, sino de seguir su política, la ONU proyecta que entre 2045 y 2050 la población de China decrecerá, en términos absolutos, con casi 26 millones de habitantes al año.

Source: CIA World Factbook , 2015

Datos oficiales de 2014 indicaron que la población entre los 0 y 14 años de edad en China ocuparon el 16,5 por ciento de toda la población. Las personas mayores a los 60 años representaban 15,5% de la población total y pronto esta población mayor superará en números a la población con menos de 15 años de edad. En los últimos años China se ha visto obligado a flexibilizar la política de un solo hijo. La tasa global de fecundidad (TGF), o número promedio de hijos por mujer en edad de procrear, "subió ligeramente" del 1,5 al
1,65 por ciento en 2014. Para evitar un mayor crecimiento negativo de la población y la consecuente inviabilidad del país, China introdujo el 29 de octubre de 2015 una nueva política que estimulará parejas con dos hijos. Esto pondrá fin a su política del hijo único aplicada durante décadas. La pregunta, sin embargo, es si la medida no ha llegado muy tarde. Ya está creada la cultura de uno y máximo dos hijos y los costos de educar hijos en China también han aumentado mucho. Luego, debido al fuerte sesgo masculino en los nacimientos del pasado, China ocupa registrar una tasa global de fecundidad de 2.7 bien superior a los dos hijos pretendidos con la actual política.

Veamos un momento en cuáles paises del mundo el número medio de hijos por mujer observado es más bajo. Macau (China) cuenta con tan solo 0.91 hijos por mujer, o sea, cada dos mujeres de una generación serán reemplazadas por menos de una mujer de la nueva

generación. En Hong Kong esta cifra es de 1.04 hijos por mujer. En ambos casos se produce una pirámide de población invertida. Singapur cuenta con 1.10 hijos por mujer, Taiwan con 1.15, Japón con 1.20 y Corea del Sur con 1.22. En las ex repúblicas soviéticas se observan tasas globales de fecundidad bajas. Por ejemplo en Lituania el número medio de hijos por mujer es de 1.24, en Belarusia y la República Checa (1.25); Rusia cuenta con
1.42 hijos por mujer y China con 1.65. En Europa Occidental las cifras más bajas se observan sobre todo para Italia (1.32), Grecia (1.37), Austria (1.39) y Alemania (1.42). Por ende es preciso saber que Cuba (1.4), Costa Rica (1.6), Puerto Rico (1.6) han dejado hace tiempo la capacidad de reemplazo generacional y figuran entre los países con más baja capacidad de reemplazo en el mundo. Podamos preguntarnos de nuevo cuán viable es seguir en la misma dirección.

Aunque en más de la mitad de los países del mundo la capacidad de reemplazo generacional ya no está garantizada, esto no implica inmediatamente un crecimiento negativo. Debido a la elevada fecundidad histórica, las generaciones en edad reproductiva se encuentran relativamente sobre-representadas. Este fenómeno puede observarse en la pirámide poblacional de Costa Rica que presentamos abajo. El crecimiento vegetativo aún positivo por el momento en Costa Rica (1.3% en 2015) puede atribuirse básicamente al efecto favorable de la composición por edad de la población con una sobrerepresentación relativa de mujeres y hombres en edades reproductivas.

Source: CIA World Factbook - This page was last updated on June 30, 2015

La tasa global de fecundidad mide el número de hijos e hijas de mujeres que no estuvieran expuestas a riesgos de mortalidad. Aunque no es exacta (ya que al nacer hay algo menos de niñas que niños), si dividimos la tasa global de fecundidad entre dos obtendríamos groso modo el número medio de hijas por mujer, o sea, la capacidad de reemplazo generacional en ausencia de mortalidad. La tasa bruta de reproducción toma en cuenta esta diferencia entre nacimientos femeninos y masculinos. La tasa neta de reproducción toma además en cuenta que algunas mujeres morirán antes de transcurridos sus años de reproducción para calcular la capacidad de reemplazo de una generación de mujeres por otra al finalizar su período reproductivo. Esta tasa, por lo tanto, es la más precisa posible para calcular la capacidad de reemplazo de las generaciones. La tasa neta de reproducción en Costa Rica fue de 2.3 hijas por mujer en 1970, 1.7 hijas por mujer en 1980, 1.5 en 1990, 1.15 en el año
2000 ya menos de 1.0 en 2015 y 0.92 hijas por mujer en el año 2011, con tendencia a la baja (INEC 2008 y 2012).

Cuál es la consecuencia de una tasa de reemplazo generacional inferior a 1. Arodys Robles, director del Centro Centroamericano de Población (CCP) de la Universidad de Costa Rica, nos explica que para el 2040 se espera que la población mayor a los 65 años sea más

numerosa que la población menor de 15 años. La población mayor sigue en aumento, y según el Reporte mundial del envejecimiento del 2012, elaborado el Fondo Mundial de Población de Naciones Unidas (UNFPA). El informe plantea que para 2050 el 30% de los ticos tendrá más de 60 años de edad. En esas fechas el crecimiento de la población ya se habrá tornado negativo. Año tras año habrá menos ticos. Las familias en edad activa serán cada vez menos en relación a la población de adultos mayores. No habrá una generación abajo lo suficientemente amplia para brindar un sostén a los abuelos y abuelas de mañana. No hay relevo generacional y es por eso que los centros con atención para personas adultas mayores cobran año tras año más importancia. Es preciso anticipar a esta situación y no apagar incendios cuando se presente el problema con toda su magnitud.

Veamos lo que pasa cuando la incapacidad de reemplzao generacional continúe en el tiempo. Hay veinte países en el mundo donde el número reducido de hijos por mujer ya es un fenómeno de más tiempo. Generalmente tratase de países donde la participación de la mujer en la actividad económica es generalizada y de más antigua fecha. Estos países especialmente muestran hoy en día un crecimiento negativo de la población. Tratase de 19 países europeos y Japón. Los países europeos con más crecimiento negativo son: Ukrania (-
0.8%), Rusia (-0.6%), Belarusia (-0.6%) y Bulgaria (-0.5%). Alemania con (-0.1%) y, la República Checa (-0.1%) cierran la fila. Países con un crecimiento natural cero y con una proyección de crecimiento negativo en un futuro no lejano son: Polonia, Slovakia, Austria, Italia, Slovenia y Grecia. Después de 2040, o sea, en menos de 25 años, la población de Costa Rica mostrará un crecimiento negativo. Países con una trayectoria de años en este aspecto son Bulgaria. En 2050 este país habrá perdido el 34% de su población, Rumanía el
29%, Ucrania el 28%, Japón el 21%, Alemania 9%, Austria 8%, Italia 5%, etc. Lo anterior pone en otra perspectiva la política bombera de inmigración de los países centrales como Alemania ha mostrado, por ejemplo, en fechas recientes con política expresa de recibir refugiados sirios.

Es un hecho que para el año 2050 Costa Rica ya mostrará varios años con tasas de crecimiento negativo. Cuba está algo más adelantado en este aspecto que Costa Rica ya que cuenta con una estructura ya más envejecida de la población, como puede apreciarse en el gráfico abajo y muestra desde el año 2006 tasas negativas de crecimiento. Este proceso está más o menos avanzado en Costa Rica y puede acelerarse incluso cuando la tasa de reemplazo empeora y/o a partir de cambios en la migración. La emigración de los costarricenses hacia el exterior va año en año en aumento y, con ello el saldo neto positivo de migración ha tendido a la baja. Una tendencia a tasas de migración negativas definitivamente empeoraría la perspectiva del relevo generacional del país.

Para ver cómo revertir la tendencia a la baja del número de hijos por mujer es preciso entender a qué se debe la incapacidad de reemplazo generacional. La economía de mercado imperante desde hace décadas promueve la incorporación cada vez más generalizada de las

mujeres a la actividad económica. No hay duda que esto es un punto positivo si existiesen a la vez mayores preocupaciones colectivas del cuidado de los menores. La falta de estos servicios junto con una asistencia cada vez más prolongada al sistema educativo (más costoso en tiempos neoliberales), con gastos de salud en ascenso en semejante economía, hace muy pesada la carga de una mujer para tener más hijos.

Una incapacidad de reemplazo generacional crónica implica un crecimiento negativo sostenido de la población, su envejecimiento progresivo y ante la lógica de una economía de mercado se torna hasta una economía inviable. En última instancia y en el muy largo plazo amenaza a la sociedad con su eventual extinción. Lo increíble es que el envejecimiento actual a menudo se atribuye a que los adultos mayores viven cada vez más años. El envejecimiento de la población se atribuye en esencia a la reducción en la base de la pirámide de población. El consecuente envejecimiento relativo se debe, pues, a que los adultos jóvenes en edad reproductiva tienen cada vez menos hijos. Lo que realmente hace falta para resolver el dilema en su raíz es un cambio de racionalidad económica que orienta la sociedad hacia la vida misma, es decir, hacia una economía de cuidado. De otra forma no se garantizará el reemplazo generacional mediante la vida reproductiva ni, como veremos, mediante políticas migratorias.

Población por sexo y edad de Cuba 2014

1. La esperanza de vida de los adultos mayores y el proceso de envejecimiento

La esperanza de vida al nacer en realidad es la edad media al fallecer de una población en ausencia de efectos de la estructura por edad de la población. Al tratarse de una media

ponderada, la tasa de mortalidad infantil pesa mucho en la edad media al fallecerse. En julio de 2015 la tasa de mortalidad infantil interanual en Costa Rica alcanzó 7,98 por cada mil niños nacidos vivos, diez veces más baja que en Angola con 79,99 por mil. El elevado nivel de mortalidad infantil, en buena medida, es responsable de una baja esperanza de vida al nacer de apenas 38 años en Angola frente a 80 años en la actualidad en Costa Rica. En Singapure mueren tan solo 2.3 niños antes de cuplir el año sobre cada mil recién nacidos, es decir, una situación noventa veces más favorable que la de Angola y aún 3 veces más favorable que en Costa Rica.

Después de Singapure siguen, saltando un poco países, Japón (2.1), Bermudas (2.4), Italia (3.3) y, Dinamarca con 4 niños fallecidos antes de cumplir el año sobre cada mil nacidos vivos. Cuba resalta en América Latina con una cifra de 4.7, Puerto Rico con 7.0 y Costa Rica con 8 niños fallecidos antes de cumplir el año sobre cada mil nacidos. Durante los últimos 85 años, la tasa de mortalidad infantil ha descendido de manera marcada en Costa Rica, pasando de 172 muertos por mil nacimientos en 1930 a 8 en 2015, un descenso de
95%. En el mismo período de tiempo, la esperanza de vida de la población al nacer al nacer aumentó de 42 años en 1930 a 80 en 2015, un aumento de más de 90%. Este aumento está más influenciado por la baja en la mortalidad infantil que en cualquier otra edad (Vea Rosero Bixby, Determinantes del descenso de la mortalidad infantil en Costa Rica,
http://ccp.ucr.ac.cr ).

La mayor esperanza de vida, una vez cumplidas los 60 años de edad, es una mejor medida para analizar la prolongación de la vida de las personas adultas mayores. Para Costa Rica en el año 1930 se estima que la esperanza de vida de las personas adultas mayores, una vez cumplida los 65 años en de edad, era de 11 años. Es decir, estas personas adultas mayores costarricenses llegaban a vivir en promedio 76 años. La OMS (2014) estima la actual esperanza de vida de las personas adultas mayores de Costa Rica, una vez que cumplan los
60 años de edad, en 23 años. Es decir, que estas personas adultas mayores llegarán a vivir en promedio hasta los 83 años de edad. Lo anterior significa una ganancia de 7 años en un período de casi 85 años, o sea, una mejora relativamente modesta de 9%. La esperanza de vida al nacer aumentó en el mismo período 38 años o sea, en términos relativos (90%), diez veces más.

A partir de los datos anteriores, quedará claro lo importante que es el impacto de la baja de mortalidad infantil sobre la edad media al fallecer de una población. El envejecimiento de una población medido por la esperanza de vida no se debe a que las personas adultas mayores se ponen cada vez más viejas (consideradas un lastre para el modelo neoliberal), sino sobre todo al sobrevivir cada vez más recién nacidos el primer año de vida, la esperanza de vida aumenta con fuerza relativa. En Costa Rica esta mortalidad infantil aún bien podrá bajarse a la mitad. En esencia, la verdadera razón por lacuál haya cada vez más personas adultas mayores en un país se debe al hecho que los adultos en edad reproductiva

dejaron de tener hijos. En Costa Rica, sin haber tenido la política de población de un hijo como en China, las mujeres ticas tienen en promedio prácticamente la misma cantidad de hijos que sus iguales en China. Esta cifra podrá reducirse más con el tiempo, acentuando la actual incapacidad de reemplazo.

2. ¿ Podrá la migración amortiguar el envejecimiento de la población ?

Estará claro que la incapacidad de reemplazo generacional es el factor responsable del progresivo envejecimiento de la población. En el año 2000, el 10% de la población mundial tenía 60 años o más edad. Este nivel alcanzará África, el continente más jóven, apenas en el año 2050. Para este mismo año se proyecta que el 21% de la población mundial tendrá 60 años o más edad, eso es, el nivel que ya alcanzó Europa a principios de este milenio. En
2050 más del 37% de la población del continente europeo tendrá 60 años o más edad, Norteamérica 27%, América Latina y El Caribe, Asia y Oceanía cada uno 23% (Vea, UN DESA; CEPAL/ CELADE). Según el Reporte mundial del envejecimiento del 2012, elaborado el Fondo Mundial de Población de Naciones Unidas (UNFPA), un 30% de los ticos superará los 60 años para el año 2050.

Según la proyección de población de Costa Rica por grupos de edad realizado por INEC (2013), la población de menores de 15 años decrecerá en los próximos años en un 15%, al pasar de 1.123.686 personas en el 2012 a 956.183 en el año 2050. Sin embargo, el segmento poblacional que más crecerá corresponderá a las personas adultas mayores. El tamaño de esta población se triplicará en los próximos años, pasando de 316 mil personas en el 2012 a más de 1 millón a partir de 2040. La población adulta mayor sobrepasará a la población de menores de 15 años a partir del mismo año 2040, es decir de aquí en 25 años. En el año 2050 Costa Rica estará, según el Fondo de Población de la ONU, entre los 64 países en el mundo en los que más de un 30% de su población estará por encima de los 60 años.

Muchos países suelen aplicar una política inmigratoria expresa para amortiguar la incapacidad de reemplazo de las generaciones. Según estadísticas de la ONU en sus Tendencias en la Migración Internacional Revisión 2013 Europa es el continente más envejecido que concentra el mayor número de inmigrantes. A pesar de que solo alberga al 10% de la población mundial, aloja al 31,3% de los hombres y mujeres que buscaron vivir en el extranjero. La relación se invierte en Asia, que concentra al 60% de los habitantes del globo, pero al 30% de los migrantes internacionales. En tercer lugar está Norteamérica -excluyendo a México-, que a pesar de tener a sólo el 5% de los habitantes, da acogida al 22% de los inmigrantes. Parte importante de las migraciones internacionales se producen desde las regiones más pobres del mundo, hacia las más ricas, donde hay mayores oportunidades de empleo.

Hay muchas razones que explican los procesos migratorios. De modo general, podríamos decir que las oportunidades en el mercado laboral, bien sea este regular o irregular, son clave para entender la capacidad de atracción de algunos países, otros migrantes, sin embargo, se ven obligados por motivos políticos a buscar refugio. El 38,4% de los que decidieron o se vieron obligados a irse a vivir a otro país son asiáticos. En segundo lugar están los europeos, con 26,3 por ciento. Estos flujos tienen un carácter básicamente económico. En el caso europeo, hay que tener en cuenta que es muy frecuente la migración intra-europea, considerando que, al tener una frontera común, también tienen un mercado de trabajo más o menos común.

El país latinoamericano con el mayor número de inmigrantes es Puerto Rico. Los mismos representan el 8,7% de su población. Completan el podio Costa Rica, con 8,6%; y Argentina, con 4,5%. Es preciso señalar que tratase de países con una capacidad de reemplazo generacional relativamente bajo. Valga agregar, sin embargo, que Puerto Rico ocupa a la vez el tercer lugar en las migraciones hacia otros países (EEUU básicamente). Esta migración hacia afuera es un fenómeno más reciente pero creciente en Costa Rica. Para el último período censal, la inmigración a Costa Rica se redujo en su dinámica anual, pasando de un 7.5% anual para los años 1984-2000, a 2.4% anual para el período 2000-
2011. Según el mismo estudio de INEC (2013), Costa Rica sigue siendo un país con flujos migratorios positivos pero en decrecimiento. Lo que pasa es que incrementa la cantidad de personas costarricenses saliendo por las fronteras del país (emigrantes costarricenses). Durante el período 2000-2011 se registra un crecimiento constante de la emigración costarricense. Tratase mayoritariamente gente joven con edad promedio de 27 años. Se calcula que actualmente viven fuera del país unos 250,000 ticos, aunque la cifra bien podría superar las 300,000 personas, lo cual constituye el 6% de la población nacional costarricense.

Si bien el censo del 2011 señala que los extranjeros constituyen un poco menos del 9% de la población total de Costa Rica, en materia de fuerza laboral esta población foránea constituye el 12.3%, lo cual ejemplifica el papel eminentemente laboral de las migraciones hacia el país. Es preciso también saber que la población inmigrante y residente en Costa Rica se concentra entre 15 a 45 años de edad, es decir, en edades óptimas no solo para insertarse al mercado de trabajo, sino también para contribuir en la reposición de las generaciones. El II Informe Nacional de Migración, presentado el 23 de noviembre de
2012, destaca, por ejemplo, que para el año 2011 el 20% de los nacimientos en Costa Rica fueron de madres extranjeras. La migración neta al país, al bajar su número presionará hacia abajo la capacidad de reemplazo generacional del país, acentuando aún más el proceso de envejecimiento de la población costarricense.

3. ¿Quién cuidará mañana las personas adultas mayores?

Según el censo de 2011 había en Costa Rica 311.714 personas adultas mayores con más de
65 años de edad, o sea, el 7.3% de la población total. A partir del 2015, la tasa de crecimiento de la población de 65 años y más estará por encima de 4% al año. Las personas adultas mayores son el grupo de edad de mayor crecimiento en el futuro. Ello implica que esta población se duplique aproximadamente cada 15 años. En el 2025 ya habrá aproximadamente 600 mil personas adultas mayores y en el 2050 serán algo más de un millón 200 mil. A partir del 2015, comenzaron a cumplir 65 años las primeras generaciones nacidas en la década de 1950, generación numerosa ya que nacieron en el período en el cuál el número medio de hijos tenidos por mujer aumentó considerablemente. El número medio de hijas por mujer (la tasa neta de reproducción) de esta generación de los años cincuenta no pasaba de 1.7. Con cada generación que sigue la capacidad de reemplazo se reduce para llegar a menos de 1 hija por mujer. Con ello las condiciones objetivas que la generación adulta cuide de sus progenitores son cada vez más menores.

En las apariencias de la vida actual todo esto parece muy extraño. La generación de los años cincuenta justamente fue la cohorte de la población llamado ´baby boom´ con óptimas condiciones de cuidar de sus progenitores mucho menos numerosos. Así como esta generación cuidó de sus progenitores así de difícil será que les cuiden sus descendientes mucho menos numerosos. Esta nueva generación menos numerosa se caracteriza que ambos sexos se encuentran bien ocupados con su trabajo y con la formación de sus propios hijos. La generación de los años cincuenta será conocida como los que cuidaron tanto las generaciones viejas como sus descendientes. Sin embargo será la primera generación también en darse cuenta que no hay quien va poder cuidar de ellos y ellas. La característica del actual proceso de envejecimiento es que las generaciones de personas adultas mayores se harán cada vez más grandes, pero el número de hijos que tienen las mujeres de esta misma generación para cuidarles, al entrar a la tercera edad, es cada vez menor. Por ende, el tema del cuidado de las generaciones mayores ya es un tema nacional y lo será cada vez más según corren los años. Al no intervenir la comunidad como un todo, disminuirá la base de las tradicionales redes familiares de apoyo de las personas adultas mayores.

Las personas adultas mayores con más de 80 años de edad necesitan más que nadie apoyo. El número de personas de 80 y más años de edad se duplicará entre 2008 y 2025. Si bien actualmente representan solo el 1,4% de la población total del país ya en 2025 serán aproximadamente 2,3%. Puesto de otra manera, tendríamos en 2025 alrededor de una de cada cinco personas adultas mayores con más de 80 años de edad. Es el grupo etario que mayor atención requiere de servicios formales e informales al reducirse los apoyos familiares. Es un hecho que una alta proporción de esta generación no tiene pensión y/o no ha cotizado a un sistema de pensiones y depende en otras palabras de apoyo de familiares cuya base se vuelve, sin embargo, año tras año más estrecha. ¿Quien cuidará a estas personas en el futuro muy cercano?

Costa Rica, pirámide de población
1950, 2000, 2025 y 2050

UNFPA 2012 Envejecimiento en el Siglo XXI:

Una diferencia importante entre hombres y mujeres de 65 años y más es el estado conyugal. Dado que las mujeres tienen una esperanza de vida al nacer cinco años mayor que la de los hombres, su condición de viudez es más frecuente. Una de cada cinco mujeres entre las edades de 65 a 69 hoy en día es viuda, mientras en los hombres, solo uno de cada veinte se encuentra en esa condición. Después de los 80 años, aproximadamente dos tercios de las mujeres son viudas. Entre los hombres, solo un tercio está viudo después de los 80 años. Mientras a los 65 años de edad, menos de la mitad de las mujeres está casada o unida, o sea, son mujeres solas. Más de tres cuartas partes de los hombres aún lo están a esa edad. A los
80 años, más de la mitad de los hombres se encuentra viviendo aún con su cónyuge pero solo una quinta parte de las mujeres se encuentra en la misma condición. ¿Quien cuidará mañana a estas personas adultas mayores solas? (Eds. Arodys Robles 2008; ¿Quiénes son y dónde están las personas adultas mayores?, capítulo 2 de I Informe estado de situación de la persona adulta mayor en Costa Rica.

El propio envejecimiento de la población conlleva también a cambios más o menos importantes en los hogares del país. La ´típica´ familia conyugal de tiempos pasados representaba en 2011 apenas el 41.8% de los hogares de Costa Rica frente a todavía 51.2% en 1984. Lo anterior representa una disminución de 18% en un poco más de 25 años. Los hogares extensos que albergan otros familiares también se tornan un fenómeno del pasado. Estos hogares (conyugal con otros familiares; monoparental con otros familiares y jefe(a) con otros familiares) igualmente retrocedieron en un 20% al pasar de 22.4% en 1984 a
17.9% en 2011. Conjuntamente estas formas tradicionales de constituir hogares retrocedieron en un 38% en unos 25 años (Vea, Sofía Mora Steiner, Transformación de los hogares y familias en Costa Rica, 2000-2011, www.cco.ucr.ac.cr ).

La característica de los tiempos actuales y futuros es la rápida aparición de hogares monoparentales, unipersonales e incluso, aunque de forma muy incipiente, los hogares homoparentales. Dichos hogares en conjunto aumentaron en el período referido en un 77%, pasando de 14.2% en 1984 a 25.1% en 2011. De los hogares unipersonales un 31% correspondía en el año 2011 a personas adultas mayores de 65 años, a menudo mujeres adultas mayores. Vale subrayar que en el año 2013, un 30% de todos los hogares de Costa Rica una mujer figura como jefa de hogar. Los hogares monoparentales ya representaban en el año 2000 el 50% de todos esos hogares encabezada por una mujer; los hogares unipersonales en un 10% de los casos; mientras los hogares extensos encabezada por una mujer que vive con otros familiares representaban el 25% de todos los hogares con una mujer como jefa. La pregunta sigue, ¿quién cuidará a estas mujeres que han cuidado en forma solitaria gran parte de su vida, una vez que pasen a ser personas adultas mayores? Ya no hay tiempo que perder. (Ver, Irma Sandoval y Lidia González, La composición de hogares costarricense en los censos de 1984 y2000, www.ccp.ucr.cr ); Sofia Mora Steiner, Ob. Cit.).

Ver en línea : http://www.deicr.org/ecrire/?exec=a...

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