Cierre del Proceso Formativo en Defensa de Derechos Humanos y la Tierra en Abya Yala.
El pasado domingo 6 de octubre, concluyó con éxito el Proceso Formativo: “Fortalecimiento de la Defensa de Derechos Humanos y de la Tierra en Comunidades de Abya Yala.” Un recorrido profundo y transformador que, a lo largo de tres módulos realizados en junio, agosto y octubre, reunió a diversas personas activistas de Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala, El Salvador y México, comprometidas con la defensa de la tierra- territorio y los derechos humanos en nuestra región.
El último módulo, titulado “Proyecciones a los Territorios”, permitió a las personas participantes profundizar en las conceptualizaciones fundamentales abordadas durante el proceso, sintetizando e integrando nuevas herramientas metodológicas grupales. Esta experiencia colectiva no solo buscó asimilar dispositivos comunitarios, sino también proyectar un impacto concreto para acompañar procesos grupales en sus propias comunidades.
A lo largo de estos tres días, el grupo transitó por una serie de espacios reflexivos, abordando el inconsciente colectivo y las narrativas compartidas que guían la vida comunitaria. Además, se exploraron las valoraciones que nuestras propias comunidades nos hacen, reconociendo cómo estas influyen en nuestro papel dentro de los grupos. Ejercicios como la cartografía humana, permitieron mapear tanto los territorios físicos como las emociones y cuerpos que los habitan, mientras la semiótica del cuerpo, destacó el significado que este lenguaje corporal tiene en la defensa de los derechos y los territorios.
Durante todo el proceso, términos como Punto A y punto B, PreCopeo, Multiplicación de Saberes, Paréntesis, Desburocratización del Cuerpo y ReSignificar no fueron solo palabras, sino experiencias y ejes metodológicos que impulsaron el sentido práctico del ser y estar en los grupos y comunidades. En palabras de Cristian Bejarano Rodríguez, del Frente Nacional de Pueblos Indígenas (FRENAPI) en Costa Rica, “Ahora siento un compromiso de mi parte de llevar esto a diferentes lugares, de poder aplicar esto como representante de una organización que defiende los derechos de los pueblos indígenas.”
La culminación del proceso estuvo marcada por una celebración final que fue mucho más que una simple clausura. La “fiesta de graduación” fue un espacio de encuentro y celebración de lo colectivo, en el que la gratitud y los lazos tejidos durante todo el camino se hicieron presentes entre risas, música y palabras de esperanza.
Con satisfacción y agradecimiento a todas las personas que nos acompañaron, concluye este ciclo de aprendizaje compartido, sabiendo que esto no es el fin, sino el inicio de nuevas alianzas y articulaciones para la defensa de la vida comunitaria y los derechos en Abya Yala.