Inicia Proceso Formativo: Fortalecimiento de la Defensa de Derechos Humanos y de la Tierra en Comunidades de Abya Yala
El pasado viernes 28 de junio inició el Proceso Formativo: Fortalecimiento de la Defensa de Derechos Humanos y de la Tierra en Comunidades de Abya Yala, coordinado por el Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI) con el apoyo de la Embajada de Alemania en Costa Rica. Este proceso reúne a personas y organizaciones defensoras que trabajan con grupos y comunidades en Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, Honduras, El Salvador y México.
El DEI ha trabajado durante 47 años en procesos formativos destinados a transformar las relaciones de opresión capitalista, racista, clasista, colonialista y patriarcal, enfocándose en teologías críticas de la liberación, derechos humanos, feminismo comunitario, psicología social-comunitaria, entre otros.
De esta historia y de los más recientes procesos de acompañamiento psicosocial a poblaciones desplazadas y personas defensoras de derechos, realizados entre 2021 y 2023, ha surgido la necesidad de profundizar en el fortalecimiento de los derechos humanos y de la tierra en el trabajo con las comunidades. Las realidades sociopolíticas en Abya Yala, y específicamente en la región mesoamericana, nos alertan sobre el avance de grupos fundamentalistas, extractivistas y autoritarios que, sin respeto a la dignidad de las personas y la naturaleza, atacan la Red de la Vida.
Ante esto, el proceso formativo consta de de tres módulos de tres días cada uno, en las instalaciones del DEI en Costa Rica durante el segundo semestre de 2024. Está enfocado para que las personas participantes, tengan un espacio de encuentro en el cual compartan sus experiencias, reflexionen sobre sus procesos organizativos, discutan sobre los contextos actuales en la región y construyan conexiones para el trabajo colaborativo.
La metodología del curso es lúdico-participativa, a cargo del psicólogo comunitario M.Sc. Mario Flores Lara, que permite ahondar en las temáticas mencionadas y, al mismo tiempo, conocer, problematizar y apropiarse de recursos teóricos y metodológicos para el trabajo con grupos y comunidades, invitando a descolonizar y “desburocratizar” nuestros cuerpos, nuestras mentes y nuestras formas de acción.
Durante el primer módulo, Encuentro Grupal para Tejer Comunidades, las personas participantes tuvieron la oportunidad de compartir sobre sus comunidades, organizaciones y experiencias, trabajar herramientas para el acompañamiento grupal, abordar las dificultades y temores asociados a la labor de facilitación y realizar cartografías comunitarias.
El compromiso y la esperanza que emergen de estos procesos son un faro de luz, que demuestra que, a pesar de los desafíos, es posible construir un mundo más justo y que en este camino, la colectividad es nuestra mayor fortaleza.