
¡Alto a la violencia contra los pueblos indígenas! ¡Por la defensa a la vida y los territorios ancestrales!
Desde el Departamento Ecuménico de Investigaciones expresamos nuestra profunda indignación y preocupación ante el nuevo ataque armado contra la comunidad indígena en el territorio Sauni As, en la Reserva de Biosfera Bosawás, Nicaragua.
Entre la noche del 18 y 19 de octubre de 2026, un grupo de aproximadamente 15 colonos armados atacó a la comunidad. Durante estos hechos, cuatro hombres indígenas fueron secuestrados, dos de los cuales, Dionicio Hernández Bruno y su hijo Wilmer Hernández Smith, fueron asesinados. Asimismo, se reportó el incendio de al menos cuatro viviendas y la muerte de ganado perteneciente a las familias afectadas.
Nos solidarizamos profundamente con las familias que han perdido a sus seres queridos, sus viviendas y sus medios de subsistencia, y denunciamos la violencia que pone en riesgo la continuidad de sus formas de vida, su cultura y su relación histórica con el territorio.
Una violencia sistemática que amenaza la vida y los territorios ancestrales
Este ataque no puede comprenderse de manera aislada. Según las denuncias de organizaciones indígenas, durante los últimos 15 años el territorio mayangna ha enfrentado una escalada de violencia, invasiones y despojo territorial. En el territorio Sauni As se han documentado seis ataques de alto impacto, con graves consecuencias para la vida de las comunidades y la integridad de sus territorios ancestrales.
La situación se suma a las alertas emitidas por habitantes de Wilú en septiembre de 2026, quienes denunciaron amenazas, hostigamiento por parte de colonos armados y ocupación de sus áreas de cultivo. Asimismo, en marzo de 2023, un ataque en esa comunidad dejó cinco indígenas muertos y 16 viviendas incendiadas, según denuncias difundidas por organizaciones indígenas y medios independientes.
Estos ataques violentos y de despojo al territorio están vinculados a intereses de expansión minera y ganadera en estas tierras ancestrales Además, frente a esta situación, el Estado de Nicaragua no brinda ninguna respuesta, ni protección al territorio, por el contrario mantiene en detención arbitraria a nueve guardabosques que han defendido el territorio y el patrimonio cultural del pueblo mayangna.
No podemos aceptar que las comunidades indígenas vivan bajo amenazas permanentes, que sus territorios sean invadidos y que la defensa de sus derechos implique poner en riesgo la vida. Es urgente detener y denunciar estos crímenes que constituyen un genocidio y etnocidio cultural ante un territorio indígena.
Desde el DEI respaldamos las demandas de justicia, protección y garantías para las comunidades mayangnas. Reafirmamos que los pueblos indígenas tienen derecho a vivir sin violencia, a preservar su identidad cultural, a ejercer su autonomía y defender sus territorios ancestrales.
Hacemos un llamado urgente a las organizaciones sociales, ecologistas, organizaciones indígenas y activistas en general a visibilizar y denuncias esta situación, así como también rodear de solidaridad al pueblo Mayangna.
¡Por la vida, la dignidad y los territorios de los pueblos indígenas!
¡Justicia y protección para el pueblo mayangna y su territorio ancestral!
