Personas de América Latina se reúnen para reflexionar sobre Biblia y justicia de género

El Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI), en articulación con el Centro Bartolomé de las Casas de El Salvador, dio inicio al Seminario Bíblico-Teológico “GPS: Rev(b)elando rutas bíblicas hacia la justicia de género”, un espacio de formación y reflexión colectiva que reúne a personas de distintos territorios de América Latina, vinculadas a diversas organizaciones y experiencias comunitarias.

Durante los primeros días, las personas participantes han profundizado en el análisis de los códigos de género, las masculinidades y los mecanismos que sostienen y reproducen las estructuras patriarcales.

Uno de los ejes de trabajo ha sido el estudio de los modelos hegemónicos de género, con especial atención a la masculinidad hegemónica y a los dispositivos que contribuyen a su legitimación y reproducción. Entre ellos se encuentran la machósfera digital, la religión, el mercado global y los sistemas familiares, entendidos como espacios y estructuras que influyen en la construcción de identidades, relaciones y formas de convivencia.

Este análisis busca reconocer cómo determinadas narrativas sociales y culturales continúan validando modelos de género que atraviesan la vida cotidiana. A partir de una mirada crítica, el seminario propone cuestionar estos patrones y explorar otras posibilidades para construir relaciones basadas en la justicia de género.

Una metodología vivencial y colectiva

El proceso formativo combina el análisis teórico y la lectura de textos con metodologías vivenciales y corporales que integran diversos saberes. Los juegos, la música, el trabajo grupal y el intercambio de experiencias forman parte de una propuesta pedagógica que reconoce tanto los saberes ancestrales como los conocimientos y las experiencias que aportan las personas participantes desde sus distintos territorios y organizaciones.

La metodología busca generar un espacio de escucha, diálogo y reflexión en el que las experiencias compartidas también se conviertan en herramientas para comprender críticamente la realidad. Se trata de problematizar las estructuras existentes sin descalificar las voces presentes y de abrir posibilidades para imaginar y construir alternativas de transformación.

De revelar las estructuras a abrir nuevas rutas

textos bíblicos específicos. La propuesta invita a conectar la crítica de los modelos hegemónicos de género con nuevas posibilidades de interpretación bíblica comprometidas con la justicia de género.

Más que limitarse a identificar las estructuras que reproducen la desigualdad, GPS busca revelar otras rutas posibles, explorando el potencial transformador de las lecturas bíblicas para cuestionar las relaciones de poder y contribuir a la construcción de sociedades más justas e igualitarias.

Desde el DEI y el Centro Bartolomé de las Casas, este espacio de formación apuesta por una reflexión bíblico-teológica crítica, situada y colectiva, que vincule los textos bíblicos con las experiencias de vida y las posibilidades concretas de transformación social.

Denuncia de ataques violentos contra el pueblo indígena Mayangna y solidaridad con las familias afectadas

¡Alto a la violencia contra los pueblos indígenas! ¡Por la defensa a la vida y los territorios ancestrales!

Desde el Departamento Ecuménico de Investigaciones expresamos nuestra profunda indignación y preocupación ante el nuevo ataque armado contra la comunidad indígena en el territorio Sauni As, en la Reserva de Biosfera Bosawás, Nicaragua.

Entre la noche del 18 y 19 de octubre de 2026, un grupo de aproximadamente 15 colonos armados atacó a la comunidad. Durante estos hechos, cuatro hombres indígenas fueron secuestrados, dos de los cuales, Dionicio Hernández Bruno y su hijo Wilmer Hernández Smith, fueron asesinados. Asimismo, se reportó el incendio de al menos cuatro viviendas y la muerte de ganado perteneciente a las familias afectadas.

Nos solidarizamos profundamente con las familias que han perdido a sus seres queridos, sus viviendas y sus medios de subsistencia, y denunciamos la violencia que pone en riesgo la continuidad de sus formas de vida, su cultura y su relación histórica con el territorio.

Una violencia sistemática que amenaza la vida y los territorios ancestrales

Este ataque no puede comprenderse de manera aislada. Según las denuncias de organizaciones indígenas, durante los últimos 15 años el territorio mayangna ha enfrentado una escalada de violencia, invasiones y despojo territorial. En el territorio Sauni As se han documentado seis ataques de alto impacto, con graves consecuencias para la vida de las comunidades y la integridad de sus territorios ancestrales.

La situación se suma a las alertas emitidas por habitantes de Wilú en septiembre de 2026, quienes denunciaron amenazas, hostigamiento por parte de colonos armados y ocupación de sus áreas de cultivo. Asimismo, en marzo de 2023, un ataque en esa comunidad dejó cinco indígenas muertos y 16 viviendas incendiadas, según denuncias difundidas por organizaciones indígenas y medios independientes.

Estos ataques violentos y de despojo al territorio están vinculados a intereses de expansión minera y ganadera en estas tierras ancestrales Además, frente a esta situación, el Estado de Nicaragua no brinda ninguna respuesta, ni protección al territorio, por el contrario mantiene en detención arbitraria a nueve guardabosques que han defendido el territorio y el patrimonio cultural del pueblo mayangna.

No podemos aceptar que las comunidades indígenas vivan bajo amenazas permanentes, que sus territorios sean invadidos y que la defensa de sus derechos implique poner en riesgo la vida. Es urgente detener y denunciar estos crímenes que constituyen un genocidio y etnocidio cultural ante un territorio indígena.

Desde el DEI respaldamos las demandas de justicia, protección y garantías para las comunidades mayangnas. Reafirmamos que los pueblos indígenas tienen derecho a vivir sin violencia, a preservar su identidad cultural, a ejercer su autonomía y defender sus territorios ancestrales.

Hacemos un llamado urgente a las organizaciones sociales, ecologistas, organizaciones indígenas y activistas en general a visibilizar y denuncias esta situación, así como también rodear de solidaridad al pueblo Mayangna.

¡Por la vida, la dignidad y los territorios de los pueblos indígenas!

¡Justicia y protección para el pueblo mayangna y su territorio ancestral!

Desaprender el patriarcado desde la fe

San José, Costa Rica — Octubre 2025

Durante quince días, el Departamento Ecuménico de investigaciones (DEI) se transformó en un espacio de diálogo profundo, revisión personal y esperanza compartida. Teólogas, pastoras, activistas de más de diez países de América Latina y el Caribe participaron en el Seminario Bíblico-Teológico 2025, organizado conjuntamente por el DEI y el Centro Bartolomé de las Casas (CBC), bajo el tema “Justicia de género en la Biblia: aprendizajes feministas y de masculinidades.”

Revisar y transformar

El encuentro propuso un ejercicio de desaprendizaje: mirar críticamente las estructuras patriarcales que atraviesan la teología, las iglesias, las comunidades y las prácticas cotidianas, para imaginar nuevas formas de vivir. Durante dos semanas, las personas participantes trabajaron con metodologías de educación popular, lectura bíblica crítica y pedagogías feministas, abriendo un diálogo entre razón, cuerpo y espiritualidad.

“hemos hecho una revisión personal, social y colectiva sobre el modelo hegemónico de masculinidad, cómo atraviesa pero también cómo se perpetúa a través de la publicidad, el lenguaje, los mensajes, los medios de comunicación, las redes sociales. Y para ello estamos empleando una metodología de educación popular que busca precisamente hacer una revisión e internalizar este modelo, cómo lo replicamos, pero también qué rupturas estamos teniendo para poder transformar”. Explicó Aura Rodríguez Sontay, integrante del Centro Bartolomé de las Casas (CBC) y del Colectivo de Hombres Trans Transformación, de Guatemala.

A través de metodologías participativas, las personas participantes realizaron una revisión profunda de cómo el modelo de masculinidad dominante se reproduce en el lenguaje, la publicidad, los medios y las iglesias. El proceso, no fue sólo intelectual, si no corporal y emocional. “Cada reflexión pasa por mi cuerpo —compartió Marcia Gutiérrez, del Servicio Social Pasionista de Honduras—. Me hizo conectar con la historia de mi madre y mi abuela, con la violencia patriarcal que hemos vivido. Pero también con la esperanza de construir comunidades donde ese otro Dios sea posible”.

También desde Brasil, André Kanasiro, del periódico adventista Revista Zelota, destacó el valor de la convivencia como aprendizaje, donde más que revisar teorías, se vivió en la práctica. “Lo más valioso fue lo que pasó en las conversaciones y gestos entre compañeros. Ahí donde tenemos que colaborar unos con los otros. Y estar atentos a las cuestiones de género que, muchas veces no percatamos en la convivencia, en nuestras casas, en nuestras comunidades.”

Estos testimonios nos recuerdan que la transformación comienza por reconocer la propia historia y las huellas del patriarcado en nuestras experiencias cotidianas.

Fe, justicia y resistencia

En un contexto regional marcado por el avance de los fundamentalismos y los discursos antiderechos, el encuentro reafirmó la importancia de las teologías feministas y de la liberación como espacios de resistencia.

Desde Cuba, la pastora bautista Coralia Teresa Blanco Elissalde, integrante de la Fraternidad de Iglesias Bautistas de Cuba, compartió:

“Vengo de un país donde vivimos una policrisis que nos agobia porque es sostenida en el tiempo. Pero venir al DEI es como volver a casa, es renacer la esperanza. Este taller me ha movido el piso: como dijo Benedetti, cuando tenía todas las respuestas, nos cambiaron las preguntas. Estoy viviendo un proceso de deconstrucción, y eso me fortalece para seguir trabajando en el proyecto de Jesús.”

Vanessa Barbosa, de la Red de Mujeres Negras Evangélicas y la Coordinación Colegiada del Movimiento Negro Evangelico, en Brasil destacó el valor de articular las experiencias afrodescendientes con las teologías feministas latinoamericanas:

“Cuando vi el seminario, lo imaginé como una gran oportunidad de actualizarme y aproximarme a la perspectiva latinoamericana, porque tengo una referencia fuerte de la teología negra norteamericana , pero quería acercarme a esa herencia latinoamericana […] Para mí ha sido un gran éxito, una enorme satisfacción. Estos días han aportado muchísimo a mi investigación y a mis procesos de elaboración personal y política. Pero también me llevo el compromiso de retomar lo vivido aquí y llevarlo a las redes de mujeres, especialmente a las mujeres negras evangélicas, con las que trabajo más directamente. Quiero hacerlo como un paradigma teológico y pedagógico, porque lo que hemos vivido en este seminario es, realmente maravilloso”

Hermenéuticas para la liberación

Desde México, Marilú Rojas Salazar, teóloga feminista, fue una de las facilitadoras del proceso. Participó en el seminario invitada para acompañar este espacio de diálogo intercultural e interecuménico, centrado en la revisión de las masculinidades y los feminismos en la Biblia.

“Hemos estado trabajando para deconstruir estos conceptos de las ‘nuevas masculinidades’ que no existen, y también para comenzar a desarmar otras formas de ser hombre y otras formas de interpretar este sistema patriarcal que necesitamos transformar”, explicó.

Durante la primera semana, el grupo se dedicó a desinstalar la maquinaria patriarcal masculina: esa estructura simbólica que ha moldeado las imágenes del Dios Padre, de un Jesús varón hegemónico y de una Trinidad exclusivamente masculina. En la segunda semana, se abordaron las hermenéuticas de la sabiduría desde categorías feministas, explorando las distintas olas del feminismo, sus tensiones y sus aportes para la lectura bíblica contemporánea.

“Hemos trabajado también los conceptos de androginia para superar los feminismos binaristas y las masculinidades binaristas. Se trata de deconstruir los biotipos, desinstalar los modelos jerárquicos y patriarcales en nuestras propias iglesias. No solo fue un acercamiento bíblico-teórico, sino también práxico.”

Como parte del trabajo hermenéutico, analizaron textos bíblicos claves:

“Tomamos un texto de Samuel en torno a la figura de las pitonisas —las quiromantes, las adivinas, las mujeres que hablaban con los muertos— que fisuraron un sistema patriarcal. Luego abordamos el texto de Génesis con las figuras de Agar, Sara y Abrán, aplicando las siete hermenéuticas: la de la experiencia, la sospecha, la imaginación creativa, la ubicación social, la transformación y el cambio.”

Estas lecturas, añadió, permitieron mirar los textos sagrados desde otros cuerpos y realidades, desmontando las interpretaciones únicas y hegemónicas que históricamente han silenciado a las mujeres.

“Este texto ha sido maravilloso porque hemos podido reconstruirlo desde otras aristas. Y este último día estamos trabajando el tema de la Resurrección como una apuesta por las mujeres, quienes construyeron las primeras comunidades de fe. El reto ahora es cómo implementar esta caja de herramientas —de los feminismos y de las masculinidades— en nuestras comunidades de fe y movimientos sociales.”

Al cierre del encuentro, Marilú definió la experiencia con gratitud:

“Ha sido un proceso enriquecedor, retador, con muchos aprendizajes. Me llevo la experiencia intercultural, interreligiosa, ecuménica; la convivencia. Como siempre, el DEI es una casa de acogida con una mente abierta y un corazón plural.”

Compromiso compartido, saberes diversos, diálogos para esperanzar

Uno de los mayores aprendizajes del Seminario Bíblico-Teológico fue comprender que la desarticulación de los sistemas de opresión es una tarea colectiva, un compromiso que involucra a todas las personas.

“me ha parecido muy interesante el diálogo que está ocurriendo entre las masculinidades y las teologías feministas. Como un aporte también de la transformación que tenemos que hacer, es decir, no solo las mujeres tienen que reflexionar y dialogar sobre los feminismos sino también los hombres, y a partir de ahí transformar nuestras maneras de relacionarnos entre hombres y también con mujeres hacia la justicia” subrayó Rudiel Paneque, del Centro Memorial Dr. Martin Luther King Jr

Desde Colombia, Jhon Henry Camargo Varela de Equipos y Comunidades de Acción por la Paz (ECAP), compartió cómo el seminario le permitió repensar la relación entre la teología, la masculinidad y la defensa del territorio.

“Aprendí que las comunidades campesinas no solo defienden la tierra: son parte de ella. El dolor que atraviesa su territorio las atraviesa también a ellas. Y para acompañarlas, uno tiene que dejar que ese territorio lo atraviese a uno.”

Su testimonio conectó con uno de los núcleos más profundos del seminario: la necesidad de descentrar las teologías patriarcales y reconocer que una fe liberadora no puede desligarse de la vida concreta de los pueblos, si no que revisar las masculinidades también implica revisar la forma en que nos relacionamos con la tierra, con los cuerpos y con el poder.

Después de las reflexiones sobre territorio y fe, María Luna Chaparro Martínez, de Cedesocial (Colombia), sumó una mirada esperanzadora sobre el valor del diálogo y los puentes que el seminario permitió construir:

“Me llevo una oportunidad para empezar a tejer puentes, crear nuevas conversaciones que tal vez están siendo difíciles de tener no solo en Colombia, sino en el mundo, por este aumento de los radicalismos. Personalmente, me llevó un lugar seguro, una confirmación también de un camino recorrido frente a mi propio camino espiritual. Y encontrar personas de otros países que sienten y viven realidades parecidas, también me hace sentir parte de una Latinoamérica junta, unida, que le duele, pero que quiere trascender también el colonialismo. Y me voy recargada, con esperanza.”

Una fe encarnada en la vida y sostenida en comunidad

El seminario no concluyó con certezas, sino con preguntas compartidas. Entre lecturas, cantos, silencios y conversaciones, se reafirmó la convicción de que otra fe es posible: una fe que se encarna en los cuerpos, en los territorios, en las luchas colectivas y en las relaciones que cuidan.

En medio de los fundamentalismos y los discursos de odio, las teologías feministas, populares y de liberación siguen siendo semillas de esperanza que invitan a pensar, sentir y actuar desde la justicia.
Porque sostener la esperanza —y hacerlo en comunidad— es, hoy más que nunca, un acto profundamente político y espiritual.

Tejiendo Resistencias y Cuidados: Intercambio entre el Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI) y la Red Amplia La Colcha en Cali, Colombia. 2025

Del 27 de febrero al 10 de marzo, vivimos dos semanas de encuentro, escucha profunda y construcción colectiva entre nosotras, la Red Amplia La Colcha, y el Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI) en Costa Rica. Este intercambio surge de la necesidad de continuar procesos de acompañamiento psicosocial que iniciaron en el 2021, en el marco del estallido social en Colombia. Desde este año, se han acompañado a personas defensoras de derechos humanos, que luchan por la justicia, la educación, los territorios y la vida.

Durante este tiempo compartido, profundizamos vínculos con defensoras y defensores de derechos humanos y reafirmamos el valor de encontrarnos, de fortalecer nuestras redes y de seguir apostando por la organización comunitaria.

Un proceso de articulación y aprendizaje mutuo

Nuestra agenda incluyó espacios de formación, visitas territoriales y momentos de celebración colectiva. Iniciamos con la Escuela de Paz, donde reflexionamos sobre los riesgos que enfrentamos y los mecanismos de autoprotección que tejemos desde la comunidad.

Recorrimos territorios de memoria y resistencia como la Azotea de la Abuela y la Fundación Talentos Altos de Menga, donde compartimos alimentos, canciones, historias y afectos que nos nutren y fortalecen.

Nos encontramos con el colectivo Memoria Viva Colombia, con quienes conversamos sobre la importancia de la organización comunitaria para sostener procesos de justicia, reparación y no repetición.

Facilitamos talleres de comunicación popular y metodologías comunitarias para liderazgos sociales, en los que exploramos herramientas para contar nuestras historias, amplificar nuestras voces y continuar nuestras luchas desde lo cotidiano y lo colectivo.

Este intercambio nos confirmó que necesitamos seguir tejiendo redes vivas de cuidado y resistencia, entre Costa Rica, Colombia y toda nuestra Abya Yala. En un contexto que nos fragmenta, elegimos construir juntanzas que protegen, acompañan y celebran la vida.

En el marco de este intercambio elaboramos dos memorias audiovisuales que dan cuenta de lo vivido: uno, sobre la experiencia desde las organizaciones y, el segundo, desde la vivencia de las personas participantes.

Les invitamos a verlos y compartirlos, para que puedan conocer los caminos que nos juntaron, el significado de la experiencia y los aprendizajes de la misma.

Memoria 1: Re existiendo en el encuentro | Intercambio DEI- Cali, Colombia 2025

Memoria 2: Sentires y Aprendizajes | Voces del Intercambio DEI – Red Amplia La Colcha (Cali, 2025)

Comunicado

Ante el asesinato de Roberto Samcam: el deber de garantizar protección internacional

El pasado 19 de junio recibimos con profunda consternación la noticia del asesinato de Roberto Samcam, Reconocido opositor a la dictadura de Ortega-Murillo. A raíz de sus constantes denuncias, Samcam se encontraba exiliado en Costa Rica desde el año 2018, tras huir de la represión y persecución del régimen.

Desde el Departamento Ecuménico de Investigaciones expresamos nuestra más sincera solidaridad con su familia, personas allegadas  y con toda la comunidad nicaragüense en el exilio. Sabemos que este crimen reabre heridas y genera temor entre quienes han luchado por la justicia y la democracia desde el estallido social de abril de 2018.

Este homicidio se suma a una serie de actos violentos contra opositores nicaragüenses en el exilio en Costa Rica como el asesinato de Rodolfo Rojas en el 2022 y varios atentados fallidos contra Joao Maldonado. Estos hechos evidencian un patrón de represión extraterritorial por parte del régimen de Ortega-Murillo.

Samcam contaba con estatus de refugiado en Costa Rica, lo que agrava la situación y evidencia que el país que le acogió no garantizó su seguridad, ni le brindó la protección internacional que correspondía. Esta situación también vulnera a las personas exiliadas nicaragüenses que se encuentran en la misma condición.  

Demandamos a las autoridades nacionales e internacionales que asuman con urgencia su deber de proteger la vida e integridad de las personas solicitantes de refugio, brindando mecanismos reales y efectivos de protección, de acuerdo con lo establecido en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados (Ginebra, 1951), la Declaración de Cartagena (1984) y la Convención Americana sobre Derechos Humanos (1969). Asimismo , solicitamos justicia en este caso para identificar a los responsables materiales e intelectuales, considerando los posibles vínculos políticos con el régimen nicaragüense.

Reafirmamos nuestro compromiso con la protección integral de las personas defensoras de la vida y la libertad, y, en particular, con las personas nicaragüenses refugiadas en Costa Rica, quienes continúan luchando por la justicia y la democracia en su país.

San José, Costa Rica, 24 de junio del 2025

Una comunidad en movimiento

Taller Socio-teológico 2025. Voces y Realidades de la Movilidad Humana: el derecho a las culturas y espiritualidades en tránsito

Entre el 12 de mayo y el 6 de junio, diecisiete personas provenientes de diversas organizaciones y trayectorias, de territorios de Abya Yala, se reunieron en el Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI), en San José de Costa Rica, para participar en el Taller Socio-Teológico 2025. Durante cuatro semanas, este espacio tejió formación, escucha y análisis crítico, con un eje transversal: el reconocimiento de la movilidad humana no solo como un fenómeno político y social, sino también como un proceso de dignidad, resistencia, justicia y reexistencia.

Desde el inicio, el DEI apostó por una metodología participativa, interseccional y cuidadosa. Lejos de ser un curso convencional, el taller se convirtió en una experiencia de comunidad, articulación y compromiso colectivo.

Un camino de cuatro semanas

Durante la primera semana, nos adentramos en distintos enfoques sobre la movilidad humana y comenzamos a descubrir cómo las teologías de la liberación nos invitan a mirar a las personas en movimiento como sujetos teológicos, protagonistas de la reflexión teológica y sus espiritualidades. Las sesiones fueron facilitadas por la MSc. Karoline Mora Blanco, teóloga y coordinadora de formación del DEI, y el Dr. Carlos Sandoval García, especialista en temas de migración.

La segunda semana puso el foco en las causas estructurales del desplazamiento. Se abordaron factores económicos, políticos, culturales y ambientales. Las sesiones fueron guiadas por Alina Cedeño Montoya, psicóloga especializada en estudios decoloniales, antirracistas, de género y sexualidades, y por Luis Sanabria Zaniboni, educador popular y analista político. El análisis permitió comprender la movilidad humana como una consecuencia directa de los sistemas de opresión que siguen operando en nuestros territorios.

La tercera semana se centró en el testimonio directo de personas y comunidades protagonistas de procesos de movilidad. Periodistas, mujeres, comunidades indígenas y experiencias pastorales de acompañamiento compartieron sus vivencias, luchas y formas de resistencia cotidiana. Se escucharon voces de mujeres organizadas en colectivos como Las Pinoleras y Las Volcánicas, así como representantes de las comunidades Mayagna y Miskita en Nicaragua; y de experiencias de acogida como el Centro de Atención al Migrante Exodus (CAME) y la Pastoral de Migración de la Iglesia Luterana Mexicana. También participaron la Asociación de Periodistas y Comunicadores Independientes (PCIN) y el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, quienes compartieron sus prácticas de comunicación y denuncia desde el exilio. Durante los conversatorios también contamos con la presencia de cinco jóvenes voluntarios alemanes de PPM de Brot für die Welt, quienes realizan su labor durante un año en ONGs locales y se sumaron durante dos días por el interés en la temática trabajada.

La cuarta semana cerró el proceso con un enfoque en la articulación de acciones colectivas y redes regionales, para la construcción de propuestas concretas, sostenidas por una espiritualidad liberadora. Uno de los momentos más destacados fue la participación de lideresas indígenas de TZK’AT, Red de Sanadoras Ancestrales del Feminismo Comunitario Territorial desde Iximulew – Guatemala, quienes integraron cuerpo, sanación y territorio como ejes políticos y espirituales de resistencia en los procesos de movilidad cuerpo-tierra-territorio, marcando un cierre profundo y simbólico del taller.

Como expresó Elisa Pérez Trejo, de la Pastoral de Migración de la Iglesia Luterana Mexicana,  participante del taller:

“Uno de los aprendizajes más fuertes fue seguir viendo a las personas en movilidad como nuestros iguales, no como una cifra más en informes o noticieros. Son nuestros prójimos, y por eso hay que ayudarles, no desde la lástima, sino desde la justicia y la humanidad compartida.”

También destacó que,

“En este mes, en el DEI, pude sentir lo que es una comunidad real, donde una puede ser una misma, sin juicios, y compartir con otras personas desde la verdad. Eso me lo llevo en el corazón.”

Como parte de esta experiencia , el DEI fue sede de la segunda jornada del III Encuentro Interuniversitario sobre Interculturalidad. Las personas participantes del Taller Socio-Teológico se sumaron, entrecruzando voces, perspectivas y aprendizajes. Durante el encuentro, se compartieron ponencias sobre epistemologías situadas, memorias afrocostarricenses, arte, literatura y espiritualidades. Organizaron esta jornada interuniversitaria la Red de Interculturalidad, el Proyecto “Educaciones, espiritualidades y resistencias”, la Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión, el Centro de Investigaciones sobre Diversidad Cultural y Estudios Regionales (CIDICER) y el Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI).

Además del trabajo formativo, el taller incluyó espacios de acompañamiento psicosocial, una sesión de biosalud, momentos de recreación y descanso, y un proceso cotidiano de cuidados compartidos. También recibimos con entusiasmo la visita de 18 estudiantes de pedagogía de la Universidad Nacional (UNA), quienes participaron en un espacio de diálogo e intercambio.

Una despedida que es semilla

El cierre no fue un acto ceremonial, sino una síntesis sentida de lo experimentado. Tal como expresó Karoline Mora,

Nos vamos diferentes. Conmovidas, tocadas por lo vivido. Con nombres, rostros y testimonios que ya no se borran.”

 La jornada final incluyó un espacio de devolución, una fiesta comunitaria y el compromiso explícito de seguir construyendo desde distintos territorios. Porque, como se recordó una y otra vez a lo largo del proceso, migrar no es solo un tránsito forzado: es también una forma de resistir, afirmar la dignidad y reimaginar comunidad.

Agradecimientos

Agradecemos profundamente la participación comprometida de cada persona que formó parte de este proceso, así como el acompañamiento de las agencias que lo hicieron posible: Pan para el Mundo, Misión 21 y la Iglesia Unida de Canadá.

Cuidando a quienes nos cuidan: Acompañamiento psicosocial a personas defensoras de la vida desde Casa DEI

Cuidando a quienes nos cuidan documenta la experiencia de acompañamiento psicosocial del programa Casa DEI, un espacio de acogida, cuidado y formación para personas defensoras de la vida en Abya Yala. A través de una ruta metodológica sensible y situada, el libro recoge los aprendizajes y prácticas construidas colectivamente para brindar descanso, contención emocional y fortalecimiento a quienes enfrentan la violencia estructural por su labor política y comunitaria. Inspirado en marcos decoloniales, feministas y psicosociales, este texto es una invitación a reflexionar sobre el cuidado como acto político y ético, desde una apuesta por la vida digna y colectiva.

Abrir Nuevos Caminos

Cierre del Proceso Formativo en Defensa de Derechos Humanos y la Tierra en Abya Yala.

El pasado domingo 6 de octubre, concluyó con éxito el Proceso Formativo: “Fortalecimiento de la Defensa de Derechos Humanos y de la Tierra en Comunidades de Abya Yala.” Un recorrido profundo y transformador que, a lo largo de tres módulos realizados en junio, agosto y octubre, reunió a diversas personas activistas de Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala, El Salvador y México, comprometidas con la defensa de la tierra- territorio y los derechos humanos en nuestra región.


El último módulo, titulado “Proyecciones a los Territorios”, permitió a las personas participantes profundizar en las conceptualizaciones fundamentales abordadas durante el proceso, sintetizando e integrando nuevas herramientas metodológicas grupales. Esta experiencia colectiva no solo buscó asimilar dispositivos comunitarios, sino también proyectar un impacto concreto para acompañar procesos grupales en sus propias comunidades.

A lo largo de estos tres días, el grupo transitó por una serie de espacios reflexivos, abordando el inconsciente colectivo y las narrativas compartidas que guían la vida comunitaria. Además, se exploraron las valoraciones que nuestras propias comunidades nos hacen, reconociendo cómo estas influyen en nuestro papel dentro de los grupos. Ejercicios como la cartografía humana, permitieron mapear tanto los territorios físicos como las emociones y cuerpos que los habitan, mientras la semiótica del cuerpo, destacó el significado que este lenguaje corporal tiene en la defensa de los derechos y los territorios.

Durante todo el proceso, términos como Punto A y punto B,  PreCopeo, Multiplicación de Saberes, Paréntesis, Desburocratización del Cuerpo y ReSignificar no fueron solo palabras, sino experiencias y ejes metodológicos que impulsaron el sentido práctico del ser y estar en los grupos y comunidades. En palabras de Cristian Bejarano Rodríguez, del Frente Nacional de Pueblos Indígenas (FRENAPI) en Costa Rica, “Ahora siento un compromiso de mi parte de llevar esto a diferentes lugares, de poder aplicar esto como representante de una organización que defiende los derechos de los pueblos indígenas.”

La culminación del proceso estuvo marcada por una celebración final que fue mucho más que una simple clausura. La “fiesta de graduación” fue un espacio de encuentro y celebración de lo colectivo, en el que la gratitud y los lazos tejidos durante todo el camino se hicieron presentes entre risas, música y palabras de esperanza. 

Con satisfacción y agradecimiento a todas las personas que nos acompañaron, concluye este ciclo de aprendizaje compartido, sabiendo que esto no es el fin, sino el inicio de nuevas alianzas y articulaciones para la defensa de la vida comunitaria y los derechos en Abya Yala.

Posicionamiento ecuménico ante la situación de nuestros países en mesoamérica

Convocados/as  por nuestras convicciones de fe, así como nuestra defensa de una democracia libre y plena, nos hemos reunido diferentes organizaciones ecuménicas de México, Centroamérica y el Caribe para manifestarnos ante la gravedad de los hechos que amenazan nuestros derechos humanos y nuestras democracias.


Las organizaciones que formamos parte de la MESA ECUMÉNICA REGIONAL (MER),conscientes de la importancia de proteger y promover los Derechos Humanos y de la tierra en nuestra región frente a las actuales amenazas, y en consonancia con nuestras espiritualidades y creencias, hacemos: una denuncia, un llamado a las autoridades y enviamos un mensaje a nuestros hermanos, hermanas y hermanes para que alcen su voz en defensa de nuestras democracias, para que estas sean justas, libres y laicas

I. UNA DENUNCIA

Reconocemos que la espiritualidad es un aspecto importantísimo de nuestros pueblos; espiritualidades que no se limitan a una confesión religiosa, o una estructura colonial o institucional; sino que se vive en medio de las celebraciones y dolores de nuestras comunidades, en las relaciones cotidianas entre personas y con la naturaleza, con diferentes expresiones, pero todas convocadas por la defensa de la vida digna y el respeto mutuo.

Denunciamos todos los actos contrarios a nuestras espiritualidades, actos que atentan contra la paz, la justicia y la vida digna. Especialmente en nuestra región que se ve amenazada por gobiernos autoritarios, represión a las personas defensoras de derechos,, persecución a periodistas, criminalización de las mujeres que luchan por sus derechos, el cierre de ONGs que no sean complacientes a las políticas autoritarias de turno, entre otras muchas situaciones.

Denunciamos el uso de discursos religiosos y políticos fundamentalistas para justificar acciones violentas y fomentar el odio y la discriminación en la región en diferentes ámbitos. Creando fantasmas morales, imaginarios colectivos y estigmas para manipular y controlar a la población.

Puntualizamos algunas denuncias y situaciones actuales en nuestros países a continuación:

Costa Rica experimenta una pérdida del apoyo al sistema democrático, que pasó del 67% al 56% según datos del Latinobarómetro, durante el año 2023.. En este contexto, el escenario político ha dado muestras de este resquebrajamiento con múltiples denuncias públicas de hostigamiento por parte del Poder Ejecutivo a medios de comunicación, ex Ministras, diputadas y diputados de la República, así como la disminución significativa de 10,3% a 9,8% del PIB en inversión social.

De manera paralela, ha incrementado la percepción de inseguridad ciudadana, ya que durante el año anterior se registró la cifra de homicidios más alta en la historia nacional: 907. Así como el aumento en 2024 de la cantidad de muertes violentas de mujeres (femicidios) y la alarmante violencia y criminalización contra los pueblos originarios de la zona sur del país.Todo lo anterior confluye para profundizar la inestabilidad socio- política a nivel nacional.

En Nicaragua se vive la crueldad y totalitarismo  del régimen Ortega-Murillo, quien tiene control del Estado desde el año 2007. La criminalización, judicialización, confiscación de bienes y hasta el despojo de la nacionalidad de las personas que se atreven a cuestionar al gobierno sumergen a nuestro hermano país en un contexto dónde peligran las vidas de periodistas, activistas,grupos religiosos, personal médico, estudiantes y comunidades indígenas… y la lista podría continuar.

Solo en el marco de las represiones por las protestas entre 2018 y 2019, se reportaron 212 muertes a causa de abusos de las fuerzas policiales (CIDH, 15/11/2021). Sumado a esto, el régimen ha tachado cualquier voz opositora como “traidores de la patria”para justificar el control, la vigilancia y la  violencia en contra de la ciudadanía

En  Honduras bajo la imposición del modelo económico neoliberal desde los años 80, el Estado ha sido secuestrado por estructuras criminales del crimen organizado, sucumbiendo al país hacia altos niveles de corrupción e impunidad, ocupando el cuarto lugar en Latinoamérica y el segundo en Centroamérica, con un índice del 74% de pobreza,y  una tasa de homicidios de 31.14% por cada 100 mil habitantes. Lo que refleja la debilidad de la democracia y del Estado de Derecho, y como consecuencia de esta situación, se mantiene el  incremento de las migraciones socio-económicas  y el  deterioro de las condiciones y calidad de vida de la población.

En México, se viven violencias sistemáticas que laceran las condiciones de vida de millones de habitantes, entre las que destacan, las desapariciones forzadas, la violencia contra las niñas y mujeres, el despojo territorial y los problemas con el acceso al agua. Además de los desafíos estructurales relacionados con la exclusión y la desigualdad

El Salvador atraviesa un momento sin precedentes en su historia. La realidad política actual es motivo de alarma, ya que se fortalece cada vez más la relación entre las instituciones religiosas y políticas. Un claro ejemplo es la principal figura política del país, Nayib Bukele, quien frecuentemente utiliza metáforas, discursos y alusiones religiosas para legitimar su segundo mandato presidencial, a pesar de ser inconstitucional. Este discurso religioso ha calado profundamente en la población salvadoreña y más allá de sus fronteras, presentando a Bukele como una figura “mesiánica” con aspiraciones centroamericanas.

Además, se ha legitimado un discurso de odio, desprecio, rencor y revancha hacia los sectores opositores. A esto se suma la implementación del estado de excepción, una medida que ha generado preocupación a nivel nacional e internacional. Esta medida ha sido utilizada por el gobierno para justificar acciones que restringen libertades civiles y derechos humanos, bajo el pretexto de combatir la criminalidad.

En Guatemala después de situaciones de mucha tensión vividas en el 2023, con un fuerte pulso entre las élites aliadas para asentar una dictadura corporativa y la población, finalmente y gracias a la movilización de los pueblos originarios, que se mantuvieron en resistencia pacífica por 106 días, y a la presión internacional, se logró el relevo de gobierno, devolviendo el “piso” para poder seguir defendiendo la democracia en Guatemala.

En este contexto el gran reto para el 2024 será fisurar el sistema de justicia, totalmente cooptado y en manos de las mafias criminales, que tienen como principal operador al Ministerio Público, con lo que el riesgo de persecución penal y criminalización sigue estando presente, incluso para el partido oficial, al que estos poderes antidemocráticos siguen buscando desbancar del Ejecutivo, con la confabulación de diputados/as al Congreso de la República, que podrían contar con los votos necesarios para seguir favoreciendo intereses particulares, que no solamente procuran corrupción e impunidad, sino que promueve leyes anti derechos y despojo de territorios.

Cuba vive desde hace más de 60 años un férreo e inhumano bloqueo económico, comercial y financiero, el cual constituye una de las mayores violaciones a los derechos humanos que persisten en la región hoy, haciendo caso omiso a la casi unánime condena que por más de 30 años ha hecho pública la Asamblea General de la ONU. Encaminado a provocar el desencanto y la insatisfacción popular, el bloqueo priva a Cuba del libre acceso al comercio internacional, reduce sus recursos financieros, y busca por diferentes vías desestabilizar el orden interno del país. Cuba también ha sido incluida, de manera injusta, en dos listas unilaterales y extraterritoriales: la lista que la cataloga como país patrocinador del terrorismo y la lista de países violadores de las garantías y libertades religiosas de sus ciudadanos. Otra creciente amenaza es el avance de los fundamentalismos religiosos en el país, con una marcada agenda política encaminada a frenar cualquier avance en materia de equidad de género, derechos sexuales y reproductivos y respeto a las diversidades sexo-génericas.

II. UN LLAMADO A LAS AUTORIDADES

1. Pedimos a los gobiernos de la región que respeten, protejan y cumplan con los derechos humanos consagrados en los tratados y acuerdos internacionales a los que están vinculados.

2. Exigimos gobiernos laicos, que no hagan uso de la religión para justificar violencia y discriminación.

3. Exigimos que las personas en posiciones de autoridad (presidentes, jueces, diputados) se abstengan de hacer uso de mentiras fundamentalistas para manipular a la población.

4. Llamamos a la erradicación de la corrupción y la impunidad, que socavan los cimientos de una sociedad justa y democrática.

5. Instamos a un enfoque inclusivo que garantice igualdad de derechos y oportunidades para todas las personas, sin importar su origen étnico, género, orientación sexual, religión o cualquier otra característica.

6. Reconocemos la importancia de la libertad de expresión y de prensa como pilares fundamentales de la democracia y llamamos a la protección de periodistas y defensores de los derechos humanos.

7. Pedimos el cese de la violencia y el respeto de los derechos de las comunidades indígenas y afrodescendientes en la región.

8. Exhortamos a la cooperación internacional y al apoyo de organizaciones de derechos humanos en la región para fortalecer la promoción y la defensa de estos derechos.

9. Recordamos que los derechos humanos no pueden ser sacrificados en nombre de la seguridad o la estabilidad política y llamamos a un equilibrio adecuado entre la protección de los derechos humanos y las medidas de seguridad.

III. A NUESTROS HERMANOS, HERMANAS Y HERMANES

Dirigimos ahora nuestras palabras a todos los hermanos, hermanas y hermanes en la diversidad de fe y prácticas espirituales que coexisten en nuestros países y que afirman la vida digna y las relaciones justas y amorosas.

Queremos a través de esta declaración de la Mesa Ecuménica Regional (MER) animarles a seguir trabajando en pro de los valores y principios de nuestras convicciones, mismas que se ven amenazadas y muchas veces manipuladas a través de las propagandas político- religiosas y sus discursos fundamentalistas.

Les exhortamos a unirnos como una sola “voz ecuménica” que da testimonio de una fe sana y viva, una fe consciente de las problemáticas de nuestra región y que ante la violencia y la opresión no se mantiene expectante, sino que actúa movida por sus convicciones y prácticas espirituales. Es tiempo de unirnos en oración y acciones conjuntas por nuestra región.

Finalmente les invitamos a difundir este documento y sumarse a esta voz ecuménica que se levanta.

Firmado,

Las organizaciones coordinadoras de la Mesa Ecuménica Regional

  • Departamento Ecuménico de Investigaciones, Costa Rica. Julio, 2024
  • Centro de Reflexión y Estudios Ecuménicos para la Democracia y los Derechos Humanos en Honduras (CREDHO), Honduras. Julio 2024
  • Centro de Estudios Ecuménicos AC, México. Julio 2024
  • MujerEs, El Salvador. Julio 2024
  • Centinelas Guatemala. Julio 2024
  • Centro Memorial Martín Luther King, Cuba. Julio 2024

Referencias bibliográficas